Construcción reticular de imágenes. objetos, espacios y palabras aleatorias

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Con estas palabras afrontábamos hace unos meses un proyecto muy especial; Escapando de la melancolía y contagiados por la luz intensa de los atardeceres, nos enfrentamos a este nuevo proyecto, levantando esta vivienda de las cenizas para convertirla en Hotel... Un proyecto pensado en el bienestar de los huéspedes, donde sentirse como en casa.

Con una intención inicial clara de recuperar la esencia, vitalidad, color y fortaleza de la antigua casa, se pensó en plantear espacios abiertos proyectados hacia el exterior, donde el cliente se sienta cómodo y con libertad de disfrutar de todas sus estancias.

La casa construida en 1963, está rodeada por un jardín donde destacan grandes magnolios que marcan el acceso a la vivienda por un pequeño camino de piedra hasta llegar a la fachada principal. Una gran cubierta a 2 aguas con una pendiente pronunciada y un alero muy volado. Dando la bienvenida, un portalón acogedor cubierto y abierto al exterior, resolviendo los periodos de clima inestable. Una fachada típica del País vasco, con dos materiales muy diferenciados y dos colores complementarios, blanco y negro.

Siete habitaciones repartidas en una gran planta rectangular orientada al sur-este. La casa se compone de 3 plantas, planta baja con salón-comedor, cocina, aseo y 2 habitaciones. Planta primera con 4 habitaciones, 2 de ellas con acceso a terraza y vistas al jardín que rodea toda la casa . Y en la planta bajo-cubierta una gran suite con vistas al mar Cantábrico.

El interior se compone de la combinación de tres materiales: madera en dm, roble europeo y hierro. Materiales que dan forma a cuadriculas asimétricas, lamas americanas y celosías verticales que dividen las diferentes estancias del hogar, separando en ocasiones la recepción del salón principal, o los baños abiertos con los dormitorios. La arquitectura interior busca acercarse al jardín y a la vegetación del entorno, a la luz y al mar, ofreciendo ambientes amplios, luminosos, de descanso y confort. Con este ideal se respetaron todas las aberturas al exterior de la casa, con un diseño asimétrico del marco de ventana para ensalzar la vista hacia el exterior.

Todas las habitaciones están pensadas bajo un mismo criterio, pero cada una de ellas con un carácter particular. Espacios abiertos donde las estancias para el descanso, trabajo y aseo conviven perfectamente, diferenciándose por materiales como la cerámica en el suelo, encimeras de madera o celosías correderas como uno de los elementos con más presencia en todas las estancias. Todo el mobiliario se ha diseñado a medida, combinando dos maderas muy distintas, buscando el contraste para conseguir juegos de profundidad y perspectiva. Desde cualquier punto de las habitaciones se visualiza todo el espacio sin barreras visuales. El mobiliario, se completa con sillas, butacas, taburetes, espejos y flexos recuperados y restaurados de los diferentes brocantes y anticuarios de Francia, País Vasco y Catalunya. Un conjunto de piezas auténticas que dan gran parte del carácter al Hotel.

El revestimiento de los baños se ha realizado en microcemento, buscando la convivencia de materiales y tonalidades. En tres de los baños de las habitaciones, se dibuja una poza en el perímetro de la zona de aguas, construida de obra y revestida en microcemento, pudiendo utilizarla de forma versátil como ducha o como bañera.

En el salón, una chimenea construida con ladrillo macizo colocado sin junta, en homenaje a Josef Albers, preside el salón. El desarrollo, una improvisación con los industriales en obra, entre pan, chorizo y un vaso de vino, el resultado, un objeto con una composición geométrica singular donde mantener la llama de las tardes lluviosas de invierno. Junto a la chimenea, una gran mesa comunal, reciclada de tableros viejos con un conjunto de ocho sillas diferentes, como espacio gastronómico y de lectura.

Las plantas se unen mediante una escalera construida con chapa metálica sin tratar, respetando la textura natural del material. Sobre las huellas se han colocado unas piezas macizas en madera de roble. El hierro coge mucho protagonismo tanto en la escalera como en los profundos marcos de las puertas de entrada de las habitaciones.


*Lorenea: Casa de las flores.

Ver más información en http://www.pensandoenblanco.com/blog/articulo/2010/10/13/el-otono-es-la-epoca-mas-apropiada-para-los-trabajos-del-hombre-corriente/
Imagen de H+VL
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